Miguel Moyano fue fotógrafo y docente de la Escuela Municipal de Artes Plásticas Manuel Musto, y se pasó la vida tomando y revelando imágenes. Lector desde que tiene uso de la memoria, la necesidad de poner en palabras a todo eso que lo atravesaba lo llevó a incursionar en la escritura. De su participación en los talleres de Laura Rossi, surgieron textos que –con el tiempo, y a partir del diálogo entre sí– se fueron transformando en un libro que puede ser considerado de cuentos o leído como una novela que se sumerge en ese género que muchos se empecinan en llamar literatura negra.
“El libro surge como una tarea de trabajo en el taller de Laura Rossi, en el que empezamos hace unos años a escribir algunos cuentos aislados”, repasa Miguel, y ahonda: “Esos textos luego se transformaron en una serie de cuentos que estaban interconectados de alguna manera, entre situaciones y personajes, y fuimos construyendo esta pequeña novela, una novela negra, en la que se tocan temas de la ciudad”.
“Los personajes se mueven, sin excepción, en los bajos fondos de una sociedad construida sobre la base de la indiferencia y de la premisa del «sálvese quien pueda»”, se lee en el prólogo de la propia Laura Rossi, y no es casual. “Empecé a leer de muy chico, con apenas cinco, seis años, y las primeras lecturas tenían que ver con el revisionismo histórico, aunque mucho no entendía, pero eran los libros que circulaban en mi casa”, dice Moyano. Y argumenta: “Mis viejos, mi familia en general, tenían una participación política muy activa, y ese fue el motivo por el cual yo me fui acercando a esa lectura. Después aparecieron, ya de más grande, los libros fantásticos, de aventura, de ficción, y eso fue generando un contexto de entusiasmo por la lectura que aún mantengo”.

Libro de Miguel Moyano.
La escritura tardó un poco más en llegar, pero tuvo recompensa: “Con los años hubo una necesidad por ahí de empezar a garabatear cosas, pero nunca le di forma. Cuando tuve un poco más de tiempo, por razones de trabajo, le fui dedicando un poco más de tiempo a involucrarme y a comprometerme con un taller. Algo que como experiencia es muy interesante porque uno, aparte de tener una pasión y poder practicarla, se va encontrando con amigos de la vida que realmente muestran solidaridad y participan junto a vos en la construcción de ese trabajo”.
A la hora de mencionar autores que lo marcaron e influenciaron, Miguel Moyano –cuyos cuentos formaron parte de la publicación del libro Un mundo salvaje, del Colectivo literario Grillo de celofán, y de la colección Menage a trois (CR)– señala a Ernesto Sábato, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Juan José Saer, Gabriel García Márquez, pero sobre todo a los que revisitaban la historia o analizaban la política, como José María Rosa, Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Puiggrós y, por supuesto, los libros de Juan Domingo Perón.
La presentación de Hasta que llegue la tormenta será este miércoles 18, a las 18.30, en la Biblioteca Argentina Juan Álvarez, de Presidente Roca 731.
Fuente : redaccionrosario.com
Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!