Este lunes feriado, se reúne la mesa chica tras la apurada oficial para votar la reforma en Diputados y la bronca sindical interna. La línea “dialoguista” se tensa y, más vale tarde que nunca, puede haber paro general.
Este lunes de Carnaval, a las 11, se reunirá por zoom el secretariado general de la Confederación General del Trabajo (CGT) y las versiones coinciden en que es posible que salga la definición de un paro nacional ante la presión interna, el acelere del gobierno en sacar la ley en Diputados y la difusión pública de muchos puntos oprobiosos de la reforma, que la mayor parte de los trabajadores no conocían y que quedaron expuestos: son un ataque directo a derechos elementales.
Lo votado en el Senado avaló la destrucción de la jornada laboral de ocho horas habilitando hasta 12 horas de trabajo continuo, la flexibilización de las vacaciones, el recorte de las licencias médicas, el fondo de asistencia laboral para reemplazar el sistema de indemnizaciones entre otros puntos que borran de un plumazo derechos básicos de las y los trabajadores argentinos, por ejemplo la reducción del salario entre un 25 y un 30 por ciento por enfermedad.
Las versiones que recogieron los cronistas sindicales es que el clima interno es de fuerte malestar y que varios dirigentes sostienen que ya no alcanza con movilizaciones o pronunciamientos públicos.
La decisión de los cotitulares de la CGT Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (Vidrio), de adelantar el encuentro de consejo directivo, responde justamente al clima hostil que baja de diversos sectores sindicales que le reprochan a la conducción sindical no hacer una huelga general, como pidieron, desde antes de la votación en el Senado.

Las autoridades cegetistas: Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Empleados del Vidrio).
Por su parte, el Gobierno evalentonado por su triunfo en el Senado prorrogó un día el período extraordinario hasta el 28 de febrero para intentar sancionar el proyecto antes del 1° de marzo, pero el artículo 106 del reglamento genera incertidumbre sobre si alcanzarán los tiempos para dictaminar y sesionar en Diputados.
Con la extensión al 28 de febrero, el miércoles 18 —primer día hábil posterior al feriado de Carnaval— se convierte en el límite práctico para despachar el dictamen en comisión. Fuentes parlamentarias advierten que, si el dictamen se firma el miércoles 18, los diez días completos expirarían ya en el período ordinario, lo que podría complicar o invalidar la convocatoria a sesión bajo el régimen extraordinario, aunque se podría dar tratamiento en el recinto el sábado 28.
Fuente : redaccionrosario.com
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