La mayor creación de empleo que se recuerda desde la dictadura en adelante fue cuando Néstor Kirchner terminó con la Ley Banelco. Entonces los empleos registrados saltaron de tres millones y medio a seis millones y medio. Pero seis millones y medio con el mejor salario, para proyectar lo que fue el Estado de Bienestar. Ese que terminó en el fatídico año 2015. Entonces se cambió un país por otro.
Tipos como Sturzenegger defienden una reforma laboral que ni siquiera pueden anunciar. ¡Decí cuál es, de una buena vez! Les cuesta, porque sea la que sea, el empleo depende de que miles de empresas, como Frávega ahora, no estén cerrando; de que el desempleo joven no sea el doble del resto; y de que, si hablamos de trabajo, hablemos de un salario que le dé esa entidad. Lo demás es changa, subsistencia, zafar un día y desfallecer al siguiente.
Cuando el salario mínimo, vital y móvil —el imprescindible— ha bajado 145 por ciento respecto del de 2015, ¿de qué habla un tipo como Sturzenegger? Si lo quieren más cercano: cayó un 90 por ciento desde Alberto Fernández para acá. Y el lío de Fernández, a la salida de la pandemia más atroz, era que no podía llevar los salarios un poco más arriba: el empleo estaba. Rodolfo Aguiar dice que la reforma no la podrán imponer. Por las buenas será imposible, es verdad. No hay nada que se haga a favor del trabajador que pueda prosperar sin protestas. Y nadie puede confiar en que un gobierno neoliberal que se mueve a fuego y sangre pueda inspirar esa expectativa.
Nos entretienen en una discusión absurda. Hablar de reforma laboral cuando se abren las importaciones de productos que fabrican obreros de otros países es desafiar la inteligencia de los trabajadores. Si cierran 20 mil empresas —y serán 30 mil en menos de un año—, ¿qué reforma podés hacer para que tomen laburantes con las persianas caídas?
El 77 por ciento de los hogares del país tiene ingresos menores a 800 mil pesos. ¿Qué reforma podría beneficiarlos? La lucha es por la renta del país. Las corporaciones suman como propio el recorte del salario mínimo. La diferencia entre el salario mínimo de ahora y el de 2015 —ese 145 por ciento— se lo tragaron ellos. Y no lo van a soltar. No con Milei.
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— Víctor Hugo Morales (@VHMok) November 20, 2025
Fuente : x.com
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