El desfinanciamiento educativo avanza sin retorno en la Argentina presidida por Javier Milei y en la provincia gobernada por Maximiliano Pullaro. Se hace sentir en los salarios docentes, en los cargos, en la caída de las becas estudiantiles, en la inversión de programas educativos, de recursos pedagógicos y didácticos, y en la infraestructura. Las escuelas técnicas y el nivel superior de enseñanza son dos ejes principales del sistema educativo golpeado por el ajuste.
Esta denuncia la reiteró la docencia organizada en una jornada de lucha, que sumó una radio abierta, realizada en Rosario, el pasado jueves 20 en Moreno y Rioja. Los secretarios generales de Amsafé Rodrigo Alonso, y del Sadop Rosario Martín Lucero, coincidieron en alertar sobre el modelo extranjerizante que se busca imponer a través del desfinanciamiento educativo.
Un modelo de país en el que no hacen falta técnicos porque no hay lugar para las industrias ni el trabajo de desarrollo productivo y local, advirtieron los dirigentes del magisterio sobre el proyecto de nación al que aspiran libertarios y allegados. Alonso y Lucero coincidieron en que la salida sigue siendo la unidad, la resistencia y la profundización de la lucha.
“Toda la educación pública está en riesgo”, señaló la secretaria de nivel superior de Amsafé Rosario, Micaela Giuliano, antes de meterse de lleno en lo que toca de cerca a profesorados y tecnicaturas. Alertó sobre “el riesgo de cierre que corren institutos del nivel superior de la provincia”. Recordó que “hace más de 20 años que no hay titularizaciones” en las formaciones técnicas y de artística.
La caída de la matrícula de quienes quieren ser docentes es una tendencia en el mundo. Ni la Argentina ni Santa Fe escapan a esta realidad. “El desprestigio (de la profesión), los bajos sueldos y la sobrecarga laboral” están entre las causas, repasó Giuliano.
Otro de los reclamos del nivel superior es “poder ser parte de los cambios de los diseños curriculares”. “En otros momentos podíamos intervenir y ser parte del armado de los diseños curriculares. Ahora no nos convocan más porque en la provincia no hay paritaria, no solamente salarial, sino de nada”, destacó Giuliano.
La falta de edificios propios de la educación superior en la provincia es otro reclamo histórico. La mayoría de las carreras comparten lugar con escuelas primarias y secundarias. Las más afectadas –explicó Giuliano– son las tecnicaturas y los estudios de las artísticas, que requieren espacios adecuados para lo específico de la formación.
El secretario de educación técnica de Amsafé Rosario Nicolás Fraga marcó que el ajuste en las escuelas técnicas se explica “en las políticas de desindustrialización” que se llevan adelante.
Aquí también la desinversión es deliberada. Fraga señaló “el desfinanciamiento dado por la derogación del artículo 52 de la ley de educación técnica (26.058), que destinaba el 0,2 por ciento del PBI para insumos, herramientas, máquinas”, entre otros recursos que hacen a esta modalidad educativa. Ese artículo fue derogado cuando se aprobó el presupuesto educativo 2026.

Foto: Amsafé Rosario
Santa Fe –precisó Fraga– no escapa a este plan de desarticulación de la educación técnica. Lo hace, por ejemplo, a través del “cierre de los turnos noche” de esta modalidad de secundario obligatorio. Este cierre “les quita el derecho a los estudiantes de poder trabajar y estudiar. Todo aquel que se ve obligado a elegir deja la escuela porque tiene que trabajar para poder comer”, resaltó.
El dirigente de la seccional local de Amsafé aseguró que los recortes de cargos como los de jefes de secciones, de laboratorios, regentes o preceptores, entre otros, son medidas tomadas en el marco del achique de la enseñanza técnica. Porque son cargos que hacen al trabajo en talleres y a la preparación específica de las y los estudiantes.
En diálogo con El Eslabón, Giuliano y Fraga repasaron que la jornada en defensa de la educación técnica y superior fue votada en cada escuela, asumida como parte de un plan de lucha de la docencia santafesina.
El reclamo pasa por el salario pero también por las condiciones para la enseñanza y los aprendizajes. En esa pelea, aseguraron que la formación y la discusión pedagógica tienen un lugar principal para la docencia: “Nosotros hablamos desde el gremio, desde lo pedagógico. Queremos volver a discutir que las formaciones sean en servicio, en nuestro tiempo de trabajo, que tengan un anclaje en la realidad de lo que pasa en la escuela”.
Saben que los gobiernos nacional y provincial se dan la mano para no escuchar las demandas de la docencia, que pasan básicamente por la defensa de la educación pública como derecho. También saben que en la resistencia está la esperanza: “Desde Freire pensamos la educación como esperanza. La lucha no es solamente para recuperar las condiciones perdidas, sino para mantener la esperanza de alguna manera. Es el motor para poder cambiar la realidad
Fuente : redaccionrosario.com
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