En términos estrictos, la construcción de edificios y rascacielos afecta la rotación y el eje de la Tierra, ya que altera el momento de inercia del planeta. Sin embargo, el efecto es ínfimo, completamente inofensivo y no supone ningún riesgo para el futuro de la Tierra.
¿Por qué influyen las construcciones?
El fenómeno se explica por las leyes de la física (específicamente, la conservación del momento angular):
Distribución de masa: La Tierra gira conservando su velocidad y su masa. Si concentramos masa artificialmente (como cuando se construyen enormes represas de agua o se elevan grandes rascacielos), movemos peso hacia la superficie.El efecto patinador: Esto funciona como un patinador sobre hielo que gira sobre su propio eje; cuando extiende los brazos (alejando su peso del centro), su velocidad disminuye. Al alejar el peso de la corteza del centro de la Tierra, esta disminuye su velocidad de giro.
Impacto real y ejemplosLas construcciones humanas representan una fracción microscópica frente a la masa total de la Tierra, que es de aproximadamente \(5.972 \times 10^24\) kg.
Aunque los edificios tienen un impacto matemático, el factor humano más relevante en la alteración del giro terrestre son las grandes presas hidroeléctricas.
La Presa de las Tres Gargantas en China (que retiene unos \(40.000\) millones de metros cúbicos de agua) es capaz de frenar la rotación de la Tierra, alargando la duración del día en unos \(0,06\) microsegundos.
¿Es peligroso para el futuro de la Tierra?
No, en absoluto.
Escala: Las variaciones en la rotación terrestre causadas por mega-obras humanas son tan diminutas que solo pueden ser detectadas con los instrumentos de medición de alta precisión utilizados por agencias como la NASA.
Factores naturales: Las alteraciones inducidas por el hombre palidecen frente a los procesos geológicos y cósmicos. Por ejemplo, los terremotos o las interacciones gravitacionales con la Luna frenan el planeta en milisegundos todos los siglos.
Correcciones: Las variaciones en la duración del día no afectan nuestra vida diaria ni el clima; simplemente son registradas y compensadas por los sistemas internacionales de cronometraje mediante segundos intercalares.
Fuente : diarioar.ar
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