CRISTINA LIBRE

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Mas presion militar sobre America Latina El imperio siempre ataca


22-08-2026 17:38:39
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Estados Unidos continúa incrementando su injerencia en la región. Más allá de los nombres y los falsos objetivos, la amenaza crece: los recursos naturales y la soberanía, en la mira.

La amenaza militar de los Estados Unidos a América Latina se viene incrementando y reconfigurando mediante la articulación de iniciativas como el Escudo de las Américas, la Operación Lanza del Sur y el Grupo de Trabajo Conjunto del Hemisferio Occidental. Estas medidas combinan alianzas ideológicas regionales (gobiernos sumisos a Washington) con operaciones militares con el supuesto objetivo de combatir el narcoterrorismo, y en el marco de una suerte de nueva guerra fría en la que se invoca un fantasmático terrorismo de izquierda. Cada iniciativa con nombre guerrero y rimbombante no es más que una nueva avanzada militar de EEUU sobre América Latina, más allá de las mentiras y las excusas que se esgriman en cada caso.

La iniciativa multinacional de cooperación militar Escudo de las Américas (en inglés, Shield of the Americas), también conocida como la Coalición Anti-cárteles de las Américas, se lanzó formalmente el 7 de marzo de 2026. Fue convocada y proclamada directamente por el presidente Donald Trump junto a su secretario de Estado, Marco Rubio, y de Defensa, Pete Hegseth, en una cumbre de alto nivel celebrada en Doral, Florida. Como paso previo, el 5 de marzo de 2026, la Casa Blanca instituyó el cargo de Enviada Especial de EEUU para el Escudo de las Américas, nombrando a Kristi Noem. 

La alianza inicial agrupó a 17 países del hemisferio occidental afines a la agenda conservadora regional, incluyendo a Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador y otros, expandiéndose posteriormente con nuevas adhesiones. 

Entre sus objetivos, según se menciona en documentos oficiales, se busca coordinar capacidades militares para destruir cárteles de la droga y redes criminales, operando como una “OTAN interna”. Se formalizó mediante una declaración político-militar conjunta. 

Trump afirmó que usarán fuerza militar letal contra los cárteles, mientras que medios como la BBC Mundo consideraron que la iniciativa constituye una renovada Doctrina de Seguridad Nacional. 

“Casi un año después de presentar su Cúpula Dorada, un sofisticado sistema de defensa antimisiles cuyo costo ascenderá a 175 mil millones de dólares y que debería estar operativo en 2029, el presidente de EEUU ha anunciado su intención de poner en marcha el Escudo de las Américas”, indica el diario británico, que considera a Trump “un entusiasta de los blindajes”.

El mandatario describió el proyecto como “una nueva gran coalición militar para erradicar los carteles criminales”.


Analistas señalaron que el mecanismo desplaza a la OEA y al TIAR, generando críticas por una posible militarización excesiva y afectaciones a la soberanía nacional. 

Lanza del Sur se inició en septiembre de 2025 y fue presentada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth. La operación es ejecutada principalmente por el Comando Sur de EEUU y la Guardia Costera, con apoyo logístico del Reino Unido y respaldo regional de países como Ecuador. Su fin declarado fue desmantelar redes de tráfico ilícito, aunque estratégicamente buscó presionar al gobierno venezolano, derivando en la captura de Nicolás Maduro. La iniciativa funcionó como la tapadera para invadir Venezuela, su verdadero objetivo.

La lucha contra el narcotráfico y el terrorismo se esgrimen, una vez más, como excusa para encubrir una nueva agresión de imperialismo que combina el uso de la fuerza militar con mecanismos no militares –como sanciones económicas y acciones judiciales– para influir en la estabilidad política de determinados gobiernos, y manejar elecciones. Se trata de un ataque colonialista, con intervención directa en la política interna de los estados latinoamericanos, para colocar gobiernos títeres que permitan y alienten economías de enclave.

EEUU comenzó a desplegar fuerzas militares en el mar Caribe a mediados de agosto y, en septiembre, comenzaron los ataques aéreos contra buques que, según afirma sin prueba alguna el gobierno de Trump, son narcoterroristas que trafican drogas a suelo estadounidense. 

La campaña recibió su nombre formal el 13 de noviembre de 2025 por el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, como una expansión de la operación que lleva el mismo nombre anunciada por la Armada el 28 de enero de 2025. Utiliza una flota híbrida de buques con robótica con el objetivo de “detectar y combatir presuntas redes de narcotráfico en el hemisferio occidental”.

Grupo de trabajo conjunto del hemisferio occidental

Esta nueva amenaza se activó el 4 de agosto de 2026, anunciada por el comandante del Comando Sur, Francis L. Donovan. Lo integran EEUU y 18 naciones socias del Escudo de las Américas, bajo el mando táctico del mayor general Kevin Jarrard. Entre sus objetivos, se menciona que funcionará como cuartel general permanente para sincronizar operaciones militares e inteligencia, absorbiendo a la Operación Lanza del Sur. 

“El Comando Sur de EEUU establece la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental”, se titula el documento oficial del Comando Sur.

“El Comando Sur de EEUU activó hoy la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM, por sus siglas en inglés), una fuerza de tarea conjunta creada específicamente para sincronizar las operaciones militares estadounidenses con aliados y socios con el fin de contrarrestar amenazas, fortalecer la seguridad regional y responder rápidamente a crisis en todo el hemisferio occidental”.

“El comandante del SOUTHCOM, el general Francis L. Donovan, ordenó la activación de la JTF-WHEM, la cual proporciona mando y control unificados a nivel táctico y operativo, integrando capacidades militares con las 18 naciones socias de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C) para aumentar la eficacia operativa frente a amenazas que socavan la seguridad regional y afectan tanto a Estados Unidos como a las naciones socias. Esta fuerza de tarea también refuerza la capacidad del SOUTHCOM para responder con rapidez ante contingencias y crisis humanitarias en toda la región”, agrega el documento oficial.

Los actores maliciosos amenazan la seguridad nacional, desestabilizan la región y explotan a poblaciones vulnerables, asegura el Comando Sur. “La JTF-WHEM fortalece nuestra capacidad para trabajar junto a aliados y socios de confianza, sincronizar capacidades militares y ejercer una presión sostenida sobre las redes que amenazan nuestra seguridad colectiva”, afirmó Donovan. “Juntos, estamos aumentando la seguridad en todo el hemisferio y protegiendo nuestra nación”.

Como cuartel general operativo del SOUTHCOM para la ejecución de misiones en la región, la JTF-WHEM integra inteligencia, vigilancia y reconocimiento, planificación operativa y coordinación multinacional para aumentar la presión sobre organizaciones nefastas que operan en todo el hemisferio occidental. En coordinación con los socios de la A3C, la fuerza de tarea fortalecerá el intercambio de inteligencia, ampliará el entrenamiento combinado, mejorará la interoperabilidad, apoyará los esfuerzos de interdicción marítima, desarrollará las capacidades de los socios y se mantendrá preparada para brindar asistencia humanitaria y respuesta ante desastres cuando se requiera, informa el Comando Sur.

Con un cinismo digno de las derechas más rancias, se anuncian más cambios en las reglas de seguridad y se diluyen los ya maltrechos límites entre defensa y seguridad interior, abriendo el camino para la vigilancia, el control político y la represión en cada país, pisoteando su soberanía.

Según informó Página 12, a través de la Operación Lanza del Sur, EEUU bombardeó más de 60 embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico y causó la muerte de al menos 221 personas en aguas del Caribe y del Pacífico. El Southcom no informó la identidad ni la nacionalidad de las víctimas, ni presentó pruebas que permitieran vincularlas con organizaciones criminales.

El nuevo grupo de trabajo lo conformarán EEUU y los países que suscribieron la alianza del Escudo de las Américas en marzo en Miami: Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. Después del lanzamiento, también se sumaron Bahamas, Belice, Chile, Guatemala, Jamaica, Perú y Colombia.

El lanzamiento del Grupo de Trabajo Conjunto del Hemisferio Occidental representa un nuevo paso en la profundización de la política de seguridad impulsada por la administración de Trump en América Latina. Washington reforzó a partir de 2025 su presencia mediante alianzas regionales articuladas en torno a amenazas comunes, como el Escudo de las Américas y una reorganización de su estructura militar. En ese marco, durante el año pasado creó el Comando del Hemisferio Occidental del Ejército (West-Hemcom) para concentrar en un solo mando las operaciones en América del Norte, Central y del Sur, aunque todavía no se encuentra operativo.

Consultado por Página 12 acerca del papel del Comando Sur en la arquitectura de seguridad de la región, Tokatlian aseguró que constituye uno de los principales instrumentos del Pentágono para ejecutar su política hacia América Latina. “El Comando Sur siempre ha jugado un rol decisivo en la región. De las distintas comandancias que tiene Washington, siempre ha sido la que recibió menos recursos, porque es una zona segura para Estados Unidos. No hay una amenaza letal a la seguridad nacional que provenga de América Latina, ni de un país individual ni del conjunto de países”, explicó.

Además, el sociólogo advirtió que el predominio militar estadounidense en América Latina se inscribe en el intento de disuadir permanentemente la proyección de China y contener su expansión en áreas como infraestructura, tecnología y cooperación militar.

En esta disputa, La Habana ocupa un lugar central. “Cuba es una obsesión estadounidense. Después de disciplinar a Venezuela, pretenden hacer lo propio con Cuba; en este caso, vía una asfixia masiva que los lleve al derrumbe. Esa es la aspiración de Trump, Hegseth y Rubio (secretarios de Estado y Defensa, respectivamente). Es también hoy un mensaje para todo el Caribe y Centroamérica que en los últimos años abrió relaciones con China. Restaurar la gran cuenca del Caribe a bajo precio: pero en este caso con promesas vagas sin recursos reales”, sostuvo Tokatlian, al tiempo que consideró que el Escudo de las Américas se convierte en un mecanismo sui generis, que habilita las operaciones estadounidenses y reemplaza las instancias existentes a nivel internacional y continental encargadas de autorizarlas, como la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca de 1947.

Lo peligroso de esta construcción, concluyó Tokatlian, es su carácter totalizador y el parecido con los discursos que circulaban durante los setentas en América Latina, donde la amenaza estaba en todas partes. “Hay referencias a los actores sociales movilizados contra el Estado, que trascienden a la persona armada que participaba del terrorismo. Son las organizaciones de derechos humanos que deben ser descabezadas o vinculadas a propósitos espurios. Son aquellas minorías que se movilizan por sus derechos. Son actores que por la misma acción de movilización deben ser frenados y reprimidos. Son los partidos políticos con una agenda de desafío y de impugnación. Todos ellos son vistos como parte del problema que debe ser neutralizado, los núcleos que fomentan el terrorismo”, aseguró el sociólogo.

“No sólo narcóticos”

El medio brasileño publicado en inglés The Rio Time se preguntó sobre los cambios que puede producir en la región el Grupo de Trabajo Conjunto. Lanza del Sur, señalan, funcionaba como un esfuerzo más limitado y de duración determinada. La Fuerza de Tarea Conjunta, en cambio, es un “cuartel general operativo o brazo de acción” para enfrentar amenazas en todo el hemisferio, con un enfoque específico en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.

En términos prácticos, agrega el medio de Brasil, el cuartel general está diseñado para integrar inteligencia, vigilancia, reconocimiento, planificación operativa y coordinación multinacional bajo un mismo mando. El general Donovan ha declarado que la fuerza de tarea aplicará una “fricción sistémica total” contra los cárteles de la droga y las organizaciones terroristas, trabajando junto a la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C), una alianza de 18 naciones socias del hemisferio occidental. En el día a día, la fuerza de tarea está dirigida por el mayor general del Cuerpo de Marines Kevin Jarrard.

Foto: Getty Images

El medio destaca que la transición implica el paso de una operación temporal a una fuerza permanente. En lugar de despliegues intensivos esporádicos o misiones específicas, la nueva fuerza está concebida como un elemento permanente, lo que proporciona un nodo dedicado de mando y control para operaciones continuas, intercambio de inteligencia y coordinación con naciones socias.

The Rio Time indica muy claramente los límites entre las excusas y los objetivos verdaderos. No se trata sólo de narcóticos. La postura más amplia de Southcom bajo el mando de Donovan ha hecho hincapié en fortalecer el mando y control hemisférico, impedir que los adversarios establezcan puntos de apoyo y contrarrestar la influencia extrahemisférica, particularmente la de China. “La nueva fuerza de tarea también se percibe como un mecanismo para reforzar las alianzas y la seguridad regional en un momento en que varios gobiernos latinoamericanos enfrentan presiones de Washington en materia de migración, seguridad y gobernanza. La activación de un Mando de Guerra Autónoma a principios de 2026, centrado en sistemas no tripulados para desarticular las redes de los cárteles, subraya aún más que Southcom está adoptando una postura operativa más firme, no menos”.

Contra el “terrorismo de izquierda”

Según informó El País de Madrid, el secretario de Estado, Marco Rubio, recibió a representantes de 66 países europeos, asiáticos y americanos en la sede del Departamento de Estado, en Washington, para tratar lo que la Administración Trump percibe como un auge del terrorismo político de extrema izquierda en todo el mundo.

“Es una amenaza real y transnacional que ha existido durante décadas, pero que ahora experimenta un resurgimiento”, dijo Rubio en el discurso de apertura de la reunión.

“Pueden llamarse anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas. Pero su naturaleza fundamental es siempre la misma: un resentimiento ponzoñoso, disfrazado con el lenguaje de la igualdad, la justicia y la liberación”, añadió el jefe de la diplomacia sobre esos que “atacan oleoductos y gasoductos; ferrocarriles; redes eléctricas y laboratorios; y los símbolos físicos y tangibles del poder y la invención”.

En un discurso que a ratos sonó a la época de la Guerra Fría, Rubio habló de la Organización Revolucionaria del 17 de noviembre, activa en Grecia desde los años setenta, de los grupos estadounidenses Weather Underground y el Ejército Negro de Liberación, de los Tupamaros uruguayos o de las Brigadas Rojas italianas. “Hoy nos enfrentamos a una nueva ola de este viejo mal”, insistió.

Fuente : redaccionrosario.com

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