En Rosario se suman a lucha con un campaña multisectorial por el ataque a la Ley de defensa de los Glaciares que ya avanzó en el Senado y ahora ingresa a Diputados para su aprobación.
La reforma de la Ley de Glaciares no es una disputa lejana en las montañas. Es el eslabón más visible de una cadena de ataques contra la vida, el territorio y las comunidades. En Rosario, donde el río es identidad y el puerto es negocio, defender el hielo andino es defender el agua que bebemos y enfrentar al mismo modelo que nos explota, nos contamina y nos oprime.
La Ley N° 26.639, que protege nuestros glaciares, es hija directa de la lucha de las organizaciones populares que frenaron el avance de las grandes mineras transnacionales. En Esquel, en Catamarca, en La Rioja, en Mendoza, en San Juan y en tantos territorios donde las comunidades se levantaron por una vida más digna, a partir de una comprensión crítica del modelo extractivista se organizaron y generaron colectivos para enfrentarlo. Esas asambleas entendieron, antes que muchos gobiernos, que estas empresas venían a tratar la vida como mercancía y el agua como botín. Esa conciencia colectiva, tejida en cada movilización, fue la fuerza que hizo posible la ley.
Esta normativa ordena realizar un inventario de los glaciares y su zona periglacial –el territorio que los rodea y/o forma parte de su sistema hídrico–, los declara bien público y reserva de agua dulce. Su estudio y cuidado están a cargo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), dependiente del CONICET. Y, fundamentalmente, prohíbe la minería y la explotación hidrocarburífera en esas áreas.
Esta nueva ofensiva del gobierno nacional, en línea con las leyes antipueblo –como la reforma laboral y la baja de la edad de punibilidad–, busca beneficiar a los sectores económicos concentrados internacionales, en sintonía con el RIGI. Un nuevo capítulo para seguir escribiendo el libro de Galeano, Las venas abiertas de América Latina.
Las aguas bajan turbias. El río Paraná es visto por las clases dominantes como el vehículo de sus negocios: desde sus puertos se exportan los minerales de la minera Alumbrera (hoy MARA) y, lo más conocido en nuestra región, los granos de soja transgénica. Un modelo inundador y envenenador. Para sostenerlo, buscan aumentar el dragado a 40 pies, lo que traería consecuencias ambientales sin precedentes. Una muestra de ello es lo que ya pasó en el arroyo Saladillo: el continuo retroceso de su cascada es consecuencia directa de la profundización del mismo en la desembocadura.
Para confrontar esto se ha organizado en todo el país la Campaña multisectorial “La Ley de Glaciares NO se toca”. En Rosario la conforman organizaciones que defienden los Bienes Comunes y los Derechos Humanos, como el Movimiento de Mujeres y Diversidades Indígenas por El Buen Vivir, Protegiendo Nuestros Árboles Rosario, la Red Ecosocialista; Asociación civil Casa del Ceibo, sindicatos como ATE Rosario y COAD; colectivos activistas como AMMURA; partidos de izquierda y el campo popular como el MST, PTS. Ciudad Futura, abogadas y abogados ambientalistas, y muchísimas otras.
Esta lucha se viene desarrollando a través de actividades de visibilización, educación popular, solidaridad con otras luchas, muestras artísticas y visitas a medios de comunicación.
Porque el agua que nace como hielo milenario en la cordillera es la misma que llega a nuestras canillas, la misma que moja los pies de los pibes en la costa, la misma que riega las verduras de la olla popular. La pelea por los glaciares es la pelea por el Saladillo, por el Ludueña, por el Paraná, por la salud de los barrios, por el futuro de nuestras hijas.
Por eso, no llamamos sólo a repudiar: llamamos a organizarnos, a la unidad de acción de las luchas feministas, obreras, ambientales, territoriales, estudiantiles y populares en una sola. La defensa del agua de los glaciares es la defensa de la existencia. La defensa de la Ley es la defensa de la justicia socioambiental.
¡¡LA LEY DE GLACIARES NO SE TOCA!!
*César Faraci (Educador Popular)
Fuente : redaccionrosario.com
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